por Claudia Godoy O.
Introducción
En
Chile, la subvención escolar está sujeta a tres factores:
-
Matrícula y asistencia
-Tipo
de Jornada y Nivel de Estudios, y
-Vulnerabilidad
Respecto
de los dos últimos factores, cabe mencionar que el Estado ha realizado grandes
esfuerzos en conectar el sistema de financiamiento con los resultados
pedagógicos (Subvención Escolar Preferencial), así también como ha financiado
proporcionalmente el incremento de horas destinadas a la entrega de servicios
educativos (Jornada Escolar Completa JEC) y la atención de estudiantes que
presentan necesidades educativas especiales.
Sin
embargo, incluso estos dos últimos factores, se ven afectados por la variable
"matrícula y asistencia", a la hora de sacar cálculos. Mientras la
educación municipal se va desfinanciando debido a la migración de estudiantes
al sector particular subvencionado (pérdida de matrícula), este último sector
también se ve afectado en términos de asistencia, debido a los diversos
contextos donde se está educando y sobretodo, en zonas donde existe
vulnerabilidad socioeconómica y donde las familias no consideran -dentro de sus
prioridades- el llevar a sus hijos e hijas a la escuela.
¿La
subvención por asistencia es justa? ¿Es efectiva? ¿Es un factor que asegure el cumplimiento
de los principios de calidad y equidad que propone el Estado?
Hablando
en términos de realidad: la crisis de la educación pública
Según
análisis del Movimiento Ciudadano Educación 2020, coordinado por Mario
Waissblut -especialista en Política Educativa y Gestión del Sector Público-, el
desfinanciamiento de la educación pública es una realidad. Los municipios más
pobres han cerrado numerosos establecimientos debido a que la subvención no es
suficiente para mantener condiciones mínimas en la entrega de una educación de
calidad y las bajas en la matrícula general es una tendencia que va en aumento:
las familias creen que los mejores resultados se obtienen en el sector
particular subvencionado -lo cual no necesariamente es así- y a la vez la oferta
de este sector se vuelve cada día mayor y más competitiva, captando cada vez a
una mayor cantidad de estudiantes. Por otro lado, nos encontramos con aún con
numerosos casos de deserción escolar, las cuales nacen desde una crisis social
aún más profunda y donde las familias no conciben la educación como una
oportunidad para la movilización social, sino que muchas veces la desvalorizan
porque "hay cosas más importantes": trabajar desde temprana edad,
financiar otras prioridades o, simplemente, las familias han surgido sin
la necesidad de aprender dentro de una escuela.
Si
consideramos que los gastos fijos de los establecimientos municipalizados no
disminuyen proporcionalmente en relación a la baja de matrícula, comenzaremos a
entender por qué se produce el desfinanciamiento.
¿Y
qué sucede con los Particulares Subvencionados?
Aunque
el sector Particular Subvencionado aparezca como un ladrón que contribuye al
desfinanciamiento de la educación pública, también es un sector amenazado por
el sistema de financiamiento imperante y las políticas educacionales de las
últimas décadas.
Las
principales dificultades en el sistema de financiamiento de los
establecimientos particulares subvencionados, radican en tres realidades -una
más fuertemente discutida que las otras, a nivel público-: la libre
competencia, el condicionamiento de la subvención a la asistencia promedio y el
lucro.
Aquí
nos encontramos con un sistema bastante especial de libre competencia, donde
unos pierden y otros ganan... y donde tanto perdedores como ganadores recurren
a desesperadas prácticas para evitar la quiebra o por qué no: lucrar. Una y
otra vez son multados por discrepancia, pero la multa es un mal menor frente al
riesgo de declarar la asistencia real, puesto que la subvención depende de
ésta... y "no porque Manolito esté con licencia médica, ahorramos luz, o
la profesora trabaja menos". Es aquí donde nuevamente el sistema de
subvenciones sufre un choque de proporciones con el sistema de gastos fijos de
un establecimiento escolar.
Una
realidad innegable en el sector particular subvencionado -y también en el
municipalizado- es la gran cantidad de familias en condiciones de
vulnerabilidad socioeconómica y cultural, que atiende. Día a día, las escuelas
deben establecer múltiples estrategias para aumentar los niveles de asistencia
y disminuir la deserción escolar, y día a día se enfrentan a mochilas cada vez
más pesadas, donde los estudiantes faltan a sus clases por diversos factores:
pobreza, culturas familiares que no valorizan la educación, violencia
intrafamiliar, drogadicción, embarazo adolescente, trabajo infantil,
enfermedades, entre tantos otros.
Conclusiones:
la subvención por asistencia no es efectiva para sustentar el sistema
En palabras
simples, ver disminuida la subvención escolar por la inasistencia de los
estudiantes, no es proporcional al supuesto ahorro de los establecimientos,
sobretodo si consideramos que aún no se toman acuerdos respecto a cuánto dinero
concreto necesita cada estudiante para recibir una educación de calidad.
Mientras
tenemos un desfinanciamiento de los establecimientos municipalizados y de
bastantes particulares subvencionados (por efecto de la libre competencia), los
gastos fijos se mantienen y -por lo tanto- esto lleva al cierre de las
escuelas.
Los
gastos en infraestructura, mantención, cuentas básicas, material para la
enseñanza y el pago de sueldos a funcionarios, entre otros, se mantienen pese a
la inasistencia de los estudiantes. Sin duda, en este punto podremos
reflexionar acerca de cómo las escuelas pueden incrementar los índices de
asistencia y de cuán exitoso resultaría lograr que todos los educandos logren
altos niveles de motivación respecto de su educación; sin embargo, la realidad
nos indica que estos problemas tienen profundas bases sociales que el país aún
no es capaz de superar.
En
vista de esta problemática, es que surge la necesidad de modificar el sistema
de financiamiento.
Una
propuesta de financiamiento: sustentabilidad para el sostenedor e incentivos
por incremento de la asistencia
1.
En primer lugar, deben tomarse medidas respecto de la libre competencia:
existen más colegios de los que realmente se necesitan, por lo cual esto debe
regularse a fin que se equilibre la oferta y la demanda, los sostenedores más
idóneos sean quienes tengan la responsabilidad de educar, y disminuyan las
prácticas inadecuadas en términos de obtención de recursos.
2.
El sistema de financiamiento debe asegurar un piso mínimo de sustentabilidad
para los sostenedores -tanto municipales como particulares- que permita un
funcionamiento adecuado de los establecimientos (proporción estable de la
subvención), a pesar de las inasistencias de los estudiantes, y sobretodo en
zonas geográficas de baja densidad poblacional o donde los índices de
vulnerabilidad sean significativos. Esta debe depender en un 100% de la
matrícula de cada institución, siendo el Ministerio de Educación el responsable
de velar por la transparencia de los procesos de admisión y matrícula. Si bien
existen aportes estables, éstos no son suficientes para sustentar el sistema.
3.
Un sistema de incentivos para el incremento de la asistencia efectivo, donde
los sostenedores vean incrementada la subvención escolar (proporción variable
de la subvención), que beneficie directamente a la población estudiantil
general y que impacte positivamente a las familias involucradas en el proceso,
generando proyectos estratégicos para la retención y la alta participación en
el contexto escolar. Esto debe ser, además, apoyado por programas de Gobierno,
que impacten a la sociedad como conjunto.
Por
último, ningún avance es posible sin la intención de mejora por parte de
quienes educamos: las ideas, y sobretodo las buenas ideas, deben ser expresadas
para contribuir al logro de una educación realmente equitativa y de calidad,
donde la unión ciudadana es clave y donde la enseñanza debe ir más allá del
aula: apuntemos a la consciencia del colectivo.
Nota: más allá de la base teórica que sustenta
esta propuesta, hay ideas de las cuales me responsabilizo individualmente y que
no necesariamente, representan la opinión de otras personas. Los invito a
reflexionar, comentar, criticar constructivamente y aportar ideas a este Blog,
con el fin que logremos aprender y crecer, transmitiendo a otros nuestros
ideales.